
Tiempo que pasa y mata, borrando las sombras de las estatuas y, día tras día, también deja su huella, en las estrellitas que antaño nos generaron alguna emoción.
En la Foto de arriba, un niñato Culkin, brincaba y brincaba entre sus millones - administrados por sus padres -, en la multipremiada "Mi pobre angelito", con su sonrisita picarona. Hoy, un desarropado flaco que no vale, ni tiene, ni 5 guitas en los sobolyi, pedorrea por las calles de la vieja Brooklim. Juan Carlos Culkin, un desprendimiento de retina en vida.
Luego, el niño "veo gente muerta", de la excelente pelicula "sexto sentido", rebozaba de fantasía, con su lampiña carita de bebito subnormal. Pero toda la belleza finaliza con el devenir del final inexorable, hoy "ay si de pipol" esta más chancho que Bruce Willis y que Night Shymalan juntos.
El paso del tiempo en los niños de ayer del cine. Otro documento semi-exclusivo de Rackatera.
El Editor.